Obsesiones Corporales: comprendiendo el Trastorno Dismórfico Corporal

Por: Dr. Roberto Amon
Martes 16 de junio, 2015
Trastorno Dismórfico Obsesiones

En la sociedad actual la apariencia física es una preocupación común y cotidiana, influyendo de manera significativa en el atractivo y la valoración social. A todos sin duda nos preocupa en cierta medida la apariencia, y es normal que nos sintamos incluso insatisfechos o bien que no nos agrade tanto alguna parte de nuestro cuerpo. Pero cuando ello se transforma en el centro de nuestra vida, nos genera sufrimiento y ocupamos un tiempo significativo del día en ello, entonces se transforma en una verdadera enfermedad, es lo que se conoce con el nombre de Trastorno Dismórfico Corporal (TDC).

Las personas que sufren de este problema piensan por ejemplo que su piel está manchada, que tiene cicatrices, que su pelo es muy delgado o grueso, que su nariz es muy grande, que sus mamas son muy pequeñas, que su estructura ósea y muscular es pequeña, etc. En fin cualquier parte del cuerpo puede desagradarles, se comparan repetidamente con otras personas, se miran reiterativamente al espejo y tratan de ocultar o camuflar la parte defectuosa. Cuando se les pregunta a los familiares y amigos, los demás no notan nada significativo en la persona, o a lo más las asimetrías sutiles propias de la corporalidad. Pero a los pacientes les puede parecer que ellos son verdaderos “monstruos”, y que los demás, e incluso en la calle los otros, están pendientes de estos aparentes defectos.

Este trastorno tiene un rango de gravedad desde leve a muy severo, y es importante mencionar que no tiene nada que ver con la vanidad, es una enfermedad que puede ser devastadora y generar un dolor emocional infinito.

Esta enfermedad no ha sido reconocida ni tratada apropiadamente por mucho tiempo, a pesar que ha sido descrita con precisión desde hace más de cien años. Afecta a hombres, mujeres y niños de todas las edades y todas las razas. Se estima que afecta entre el 1% al 2% de la población general, cifras que pueden llegar hasta el 10% de los que consultan en dermatología o el 3% de los que se realizan alguna cirugía plástica.

No se conoce con certeza la causa de este trastorno,  y aún hay muchas preguntas sin respuesta o respuestas aproximadas, como por ejemplo ¿hasta que punto depende de los genes, de la historia personal y las presiones y exigencias sociales?, ¿qué relación tienen con la anorexia y la bulimia, en las que también hay una distorsión de la imagen corporal?, ¿qué relación hay entre este trastorno y el trastorno obsesivo compulsivo?, ¿en donde ponemos la línea divisoria entre la preocupación normal con la apariencia física que muchos tienen y este trastorno?, en fin a pesar de estas preguntas pendientes, que se irán respondiendo progresivamente en la medida que avanza la investigación en el tema, es esperanzador comentar que en la actualidad sí tenemos tratamientos efectivos que pueden mejorar de manera significativa la calidad de vida de las personas aquejadas por esta enfermedad, tratamiento que debe ser personalizado, pero que habitualmente implican el uso de medicación y psicoterapia especializada.

Espero que este breve artículo sirva para arrojar algo de luz acerca de este misterioso cuadro, y si usted, algún familiar o amigo sufren de este cuadro, no duden en pedir ayuda. El tratamiento literalmente puede salvar vidas, ya que la tasa de discapacidad y suicidio de este cuadro es uno de los más elevados de toda la psiquiatría, y un tratamiento oportuno puede hacer una gran diferencia.