Depresión en el adulto mayor

Por: Dr. Orlando Fuentealba Retamal
Lunes 20 de abril, 2015
Depresión

La depresión como enfermedad es un trastorno del estado de ánimo en el cual los sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración interfieren con la vida diaria durante semanas o más tiempo. La depresión en los ancianos es un problema generalizado, pero no es parte normal del envejecimiento por lo que con frecuencia, no se reconoce ni recibe tratamiento.

En los ancianos, los cambios de vida pueden incrementar el riesgo a padecer depresión o llevar a que la depresión previa empeore. Algunos de estos cambios son:

  • Cambio de casa, por ejemplo a un centro de la tercera edad.
  • Dolor o padecimiento crónico.
  • Hijos que dejan el hogar.
  • Cónyuge y amigos cercanos que mueren
  • Pérdida de la independencia (por ejemplo, problemas para cuidarse sin ayuda o movilizarse)

La depresión también puede estar relacionada con un padecimiento físico, como: 

  • Enfermedad de la Tiroides.
  • Parkinson
  • Cardiopatía
  • Cáncer
  • Accidente Cerebro-vascular
  • Demencia

El consumo excesivo de alcohol o de determinados medicamentos (como los somníferos) puede empeorar la depresión.

La depresión en los ancianos puede ser difícil de detectar. Los síntomas comunes como fatiga, inapetencia y problemas para dormir, también pueden ser parte del proceso de envejecimiento o de un padecimiento físico. Como resultado de esto, la depresión temprana puede ser ignorada o confundida con otras afecciones que son comunes en los ancianos.

Los primeros pasos del tratamiento son:

  • Tratar cualquier padecimiento de base que pueda estar causando síntomas.
  • Suspender cualquier medicamento que pueda estar empeorando los síntomas.
  • Evitar el alcohol y los somníferos. 

Si estas medidas no sirven, los antidepresivos y la psicoterapia ayudan.

En general se prescriben dosis más bajas de antidepresivos para las personas mayores e incrementan la dosis en forma más lenta que en los adultos más jóvenes.

Para manejar mejor la depresión en el hogar, usted debe:

  • Hacer ejercicio regularmente si el médico lo autoriza.
  • Rodearse de personas cariñosas y positivas, al igual que realizar actividades agradables.
  • Aprender buenos hábitos de sueño.
  • Aprender a vigilar los signos tempranos de depresión y saber cómo reaccionar si esto sucede.
  • Beber menos alcohol y evitar las drogas ilícitas. 
  • Hablar de sus sentimientos con alguien de confianza.
  • Tomar los medicamentos correctamente y hablar de cualquier tipo de efectos.

La depresión con frecuencia responde al tratamiento. El desenlace clínico generalmente será mejor para aquellas personas que tengan acceso a servicios sociales, familiares y amigos que puedan ayudarlos a mantenerse activos y ocupados.

La complicación más preocupante de la depresión es el suicidio. Los hombres representan la mayoría de los suicidios entre las personas mayores. Los divorciados o viudos están en mayor riesgo. 

Las familias deben prestar mucha atención a familiares mayores que estén deprimidos y vivan solos. 

Consulte con el médico si se la pasa sintiendo tristeza, minusvalía o desesperanza o si llora con frecuencia. Asimismo, consulte si está teniendo dificultad para enfrentar situaciones estresantes en la vida y es probable una ayuda por psicoterapia.

Si usted está cuidando de un familiar en edad avanzada y piensa que dicha persona podría tener depresión, póngase en contacto con el médico.