Trastorno Afectivo Estacional (TAE)

Por: Dr. Roberto Amon
Sábado 29 de febrero, 2020
Depresión Trastorno Bipolar

El trastorno afectivo estacional (TAE) es una forma de depresión que ocurre principalmente en los meses de otoño e invierno, y de manera mucho menos frecuente se da en primavera y verano. El tratamiento del TAE habitualmente incluye fototerapia (terapia de luz), medicamentos y psicoterapia.

Síntomas

En la mayoría de los casos los síntomas se presentan al final del otoño y continúan durante el invierno, y desaparecen en primavera y verano. De manera menos frecuente los síntomas se presentan en primavera y empeoran en verano. En cualquiera de los casos los síntomas se inician lentamente y progresan a medida que avanza el cambio de estación.

  

Los síntomas del TAE pueden incluir:
Sentirse deprimido/a. la mayoría de los días, y casi todo el día
Pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba
Bajo nivel de energía
Problemas con el sueño
Cambios en el apetito o el peso
Dificultad para concentrarse
Sentirse más lento o irritable
Pensamientos de desesperanza, pérdida de valor o culpa excesiva
Pensamientos frecuentes relacionados con la muerte o el suicidio

La Depresión de Otoño e invierno se caracteriza principalmente por mayor somnolencia, aumento del apetito por hidratos de carbono y grasas, aumento de peso y cansancio o baja de energía. 

las Depresión de Primavera o verano se caracteriza principalmente por insomnio, baja del apetito, baja de peso, ansiedad e irritabilidad marcada. Es importante distinguir el TAE de la Bipolaridad que también puede cursar con episodios depresivos de invierno y síntomas de mayor actividad y energía en primavera o verano que son los llamados episodios de manía o hipomanía (mayor nivel de energía de lo habitual, pensamiento acelerado, reducción de la necesidad de dormir, conductas impulsivas, desinhibición sexual, gastos de dinero importante, involucrarse en proyectos que parecen poco razonables, etc.), estos últimos son el sello de la bipolaridad. Por ello es importante consultar a un médico psiquiatra para hacer la distinción y buscar un tratamiento personalizado.

Causas y Factores de Riesgo

No se conoce la causa específica del trastorno afectivo estacional, se piensa que hay alteraciones en el reloj biológico (ritmos circadianos), que se alteran con la exposición a luz solar, también se ha visto que hay una reducción en los niveles de serotonina asociada al invierno, y que como este es un neurotransmisor que entre otras cosas modula las emociones negativas, la alteración de sus niveles más pronunciada en ciertas personas podría jugar un rol clave. También se ha observado cambio en los niveles de melatonina que regula el ciclo sueño-vigilia en personas con TAE lo que altera el sueño y en consecuencia el ánimo y las funciones cognitivas. Los factores de riesgo principales es ser mujer, ya que se afectan el doble que los hombres, tener una historia familiar de TAE, y vivir lejos del ecuador, ya que ello lo somete a cambios estacionales marcados.

Tratamiento

Una de los aspectos más importantes es descartar primero que se tenga un trastorno bipolar, ya que tiene un tratamiento específico diferente, y por otro lado el tratamiento del TAE puede agravar la bipolaridad en caso de que se confunda con ella.

Uno de los componentes terapéuticos más utilizados es la llamada luminoterapia o fototerapia, que consiste en la exposición indirecta matinal a una fuente lumínica estandarizada 30 a 60 minutos al día en la mañana, en general se notan resultados clínicos significativos a las pocas semanas y con muy pocos efectos secundarios. Es importante que antes de comprar uno de estos equipos su tratante haya realizado un buen diagnóstico y juntos conversen las alternativas de tratamiento.

Muchas veces además se requiere el uso de medicamentos antidepresivos, entre ellos el bupropion es uno de los más utilizados, especialmente en la llamada depresión invernal, pero también hay otros que pueden ser eficaces.

Por otro lado, la psicoterapia también puede ser muy útil ya que ayuda a identificar los pensamientos negativos y las conductas que agravan el problema, se pueden aprender estrategias para manejar los problemas y mejorar la agenda de actividades diarias, y al mismo tiempo integrar nuevas formas para reducir el estrés.