¿Cuál es la Relación entre la Ansiedad y la Depresión?

Por: Dr. Roberto Amon
Miércoles 01 de enero, 2020
Ansiedad/Pánico Depresión

La ansiedad y la depresión coexisten con frecuencia, se estima que el 70% de las personas que tienen depresión también experimentan ansiedad de manera significativa al mismo tiempo. Por otro lado, se sabe que la ansiedad comienza mucho más temprano en la vida y es un factor de riesgo para sufrir depresión en el largo plazo. Muchos niños experimentan ansiedad de separación durante los primeros años del jardín o el colegio, luego algunos de ellos desarrollan un estilo de personalidad evitativo y fóbico, a veces también presentan ansiedad frente a situaciones sociales como conocer gente nueva, presentar en el curso o hablar con figuras de autoridad, y con el tiempo aparecen las crisis de pánico recurrentes y cerca de los 30 a 40 años de edad comienzan a experimentar episodios depresivos. Esta es una evolución muy frecuente observada en la clínica. Por eso se ha descubierto que en un grupo de pacientes los trastornos de ansiedad parten 10 a 15 años de la depresión. Y esto puede ser muy valioso, ya que un tratamiento oportuno de los trastornos de ansiedad podría prevenir el desarrollo de depresión.

Entre los síntomas más frecuentes de la ansiedad encontramos: temor excesivo, las preocupaciones persistentes y la dificultad para calmarnos, la irritabilidad, tensión muscular, problemas de concentración, insomnio e inquietud entre otros. Los cuales pueden persistir por meses o años.

Los síntomas de depresión incluyen: la culpa y la sensación de falta de valor, la tristeza vital profunda, la desesperanza, la pérdida de interés en las cosas que la persona solía disfrutar, un bajo nivel de energía, problemas de concentración e ideas relacionadas con la muerte o la posibilidad de causarse daño, alteraciones del sueño y del apatito, entre otros.

Tanto la ansiedad como la depresión pueden compartir ciertas causas o factores asociados, como la genética, el nivel de estrés, la exposición a traumas, y ciertas condiciones médicas que favorezcan su asociación.

Ahora bién las personas con ansiedad tienen una tendencia a focalizarse en los aspectos negativos de un problema, una situación que están viviendo o un pensamiento. Esto alimenta el miedo y la ansiedad e incluso puede oscurecer otros aspectos del problema que podrían ser contrarios al temor que se está experimentado.

Por el contrario las personas con depresión más bien están hipercentradas en un “presente que los agobia” y en el “pasado que los condena”, y pierden perspectiva vital, no se ve un futuro luminoso.

El tratamiento de estas dos condiciones es un gran desafío terapéutico, pero afortunadamente contamos con diversas herramientas terapéuticas, entre ellas algunas medidas generales como el ejercicio regular, la dieta saludable, una buena higiene de sueño, actividades como el yoga y la meditación, evitar cafeina, nicotina, alcohol y las drogas. Y en casos severos existen diversas psicoterapias especializadas y medicamentos que pueden como los antidepresivos y los ansiolíticos.