Crisis Social y Salud Mental

Por: Dr. Roberto Amon
Jueves 14 de noviembre, 2019
Estrés Trauma Psíquico

El actual clima de incertidumbre, violencia y polarización constituyen estresores potentes que afectan de manera significativa la salud mental de la población. 

La mayor parte de las personas en contextos de emergencia experimentaran sentimientos de angustia, miedo, tristeza, desesperanza, rabia, irritabilidad, y dolores físicos, además de fatiga, cansancio y dificultades para dormir. Esto es normal y en general tienden a mejorar con el tiempo. Sin embargo, en estos contextos aumentan de manera importante los diagnósticos formales de depresión y trastornos de ansiedad, tanto que 1 de cada 5 adultos pueden experimentarlos.

 

Ahora bien, las personas con un trastorno psiquiátrico previo a la situación de emergencia o crisis social, tienen una vulnerabilidad mayor de reagudizar su problema de salud mental, agravarse o bien experimentar un nuevo trastorno de salud mental independiente del previo. 

 ¿Qué se puede hacer?

 Algunas de las intervenciones que han demostrado utilidad en estas circunstancias son las siguientes:

 1. Ayuda Comunitaria y Apoyo Social: conversar con otros lo que está pasando, analizar cuales son los problemas y encontrar soluciones prácticas a la contingencia de las personas, esto se puede hacer a nivel de familia, amigos, centros comunitarios, el barrio, la empresa, colegios, la universidad, etc.

 2. Primeros Auxilios Psicológicos: ofrecer apoyo emocional a personas que están experimentando estrés emocional agudo. Esto puede ser realizado por trabajadores sociales, personal de salud, profesores y voluntarios entrenados, entre otros. 

 3. Algunos Tips Prácticos: es importante el autocuidado, evitar exponerse a situaciones de riesgo físico y mental, reducir la exposición a diálogos e imágenes violentas, mantener una alimentación saludable, hacer ejercicio físico ya que reduce el estrés y produce sustancias biológicas beneficiosas para el cuerpo y el cerebro, mantener una rutina de actividades y sueño regular.

4. Cuidados de Salud Mental Básicos: estos deben ser entregados en forma prioritaria a personas con estados depresivos, angustiosos, psicóticos o personas con problemas por uso de sustancias, en los dispositivos de salud más cercanos a su barrio, esto es en consultorios y centros de salud familiar, o bien en consultas ambulatorias de médicos generales y de familia que tengan entrenamiento básico en salud mental.

5. Intervenciones Psicológicas y Farmacológicas Especializadas: Las personas con estados más severos y que no se hayan ajustado con las intervenciones previas deben ser evaluados y tratados por especialistas en salud mental como psicólogos y psiquiatras, quienes determinarán un diagnóstico preciso de la problemática, el nivel de cuidados que requiere la persona y la intensidad y el tipo de intervenciones necesarias. 

6. Promover y Proteger los Derechos, especialmente de las Personas con condiciones de vulnerabilidad física, mental o social. Para ello hay múltiples asociaciones comunitarias y públicas. Puede preguntar en el área social de su municipalidad o acercarse a un trabajador social de su hospital o consultorio.