La Tricotilomanía

Por: Dr. Claudio Daniel Fullerton Ugalde
Sábado 12 de julio, 2014
Tricotilomanía

La Tricotilomanía

La Tricotilomanía describe al comportamiento recurrente e irresistible de arrancarse el propio cabello o los vellos de distintas zonas del cuerpo, produciendo desde pequeñas áreas de pérdida del cabello hasta alopecia severa.

La Tricotilomanía fue descrita por primera vez, por el psiquiatra francés Hallopeau, en 1889, y fue aceptada como un diagnóstico psiquiátrico casi cien años después, en 1987, al ser incluida dentro de los trastornos por descontrol de impulsos de la clasificación diagnóstica para trastornos mentales DSM III.

La característica central del cuadro es la extracción voluntaria, repetitiva y compulsiva del pelo de distintas zonas del cuerpo. Esta se acompaña de sensación de tensión antes de realizar la conducta y de alivio o gratificación después. El comportamiento de provocarse tirones de pelo probablemente se produzca a lo largo de un continuo, desde una situación común y relativamente benigna que produce resultados cosméticos no significativos hasta generar intensa reacción angustiosa, lo que puede llevar a una condición más grave, en ocasiones acompañado de desfiguración y sufrimiento personal.

La mayoría de las personas afectadas les cuesta mucho consultar, principalmente por avergonzarse de su estado. Por lo mismo suelen pensar que lo que les ocurre es una rareza y les sucede solo a ellos. Sin embargo, se ha logrado determinar que la condición afecta al 0,6% a 4% de la población, es decir, al menos 100.000 personas en Chile.

La Tricotilomanía se presenta principalmente en niños y adolescentes entre los 9 y 13 años (1). Al presentarse tan tempranamente en la vida del sujeto podría favorecer una mayor predisposición a la cronicidad. En niños menores de 5 años puede constituir sólo un comportamiento normal de tipo exploratorio, con buen pronóstico.

Sus causas se desconocen. Sin embargo la observación ha mostrado una relación con períodos de estrés emocional. También se la ha relacionado con disfunción de algunos sistemas de neurotransmisores cerebrales.

El tratamiento requiere de un abordaje mixto con psicoterapia y psicofármacos para optimizar resultados. Se han utilizado medicamentos antidepresivos como los serotoninérgicos y la Clomipramina, y otros como la naltrexona y algunos antipsicóticos atípicos. También se ha probado la efectividad de una modalidad específica de psicoterapia cognitivo-conductual, llamada Terapia de Reversión de Hábitos. Ésta sólo puede ser realizada por Terapeutas Especialistas en esta Técnica. Modalidades menos estructuradas de tratamiento reportan mejoría completa hasta el alivio sintomático parcial en sólo el 36% de los casos. Mientras que el 37% no reporta cambios. Hasta la fecha no se conoce el efecto a largo plazo de estos tratamientos.

 

(1) Citado en “Trichotillomania in Childhood: Case Series and Review” Yong-Kwang Tay, Moise L. Levy and Denise W. Metry DOI: 10.1542/peds.113.5.e494 2004;113;e494-e498 Pediatrics.