El Concepto de Estrés
miércoles 02 de julio, 2014
Temas: Estrés

Roberto Amon“estrés es vida y vida es estrés”
Dr. Hans Selye. 

Las palabras del Dr. Selye, principal impulsor y creador de este concepto hace más de 70 años, parecieran tener más vigencia que nunca en este vertiginoso siglo XXI. En las líneas que siguen vamos a tratar de capturar la esencia del estrés como fenómeno de lo vivo.

La madre que ve caer a su hijo pequeño, el joven que se apresta a rendir exámenes para ingresar a la Universidad, aquel familiar que espera el resultado de una delicada cirugía a un ser querido, el hincha que intenta infructuosamente detener el tiempo mientras su equipo sucumbe, la persona víctima de un robo, el esposo que regresa a casa cabizbajo luego de ser despedido, las células de nuestra piel que reciben los embates de aquel sol implacable de verano, todos ellos están siendo afectados por el estrés, pero qué es aquella condición misteriosa que comparten todos los seres vivos e incluso las células individuales. Esta es una pregunta fundamental que apunta a la esencia de lo vivo, de lo humano, y se desliza sigilosamente hacia el concepto de enfermedad.

Ahora bien, llama la atención de que a pesar de la gran popularidad de este concepto, tanto en el lenguaje médico como en el lenguaje cotidiano, y siendo el estrés crónico involucrado en la génesis de las principales enfermedades que afectan al ser humano, como los trastornos psiquiátricos, las enfermedades reumatológicas, alérgicas, gastrointestinales, cardiovasculares, metabólicas y oncológicas, aún no haya una definición científica del mismo que sea universalmente aceptada.

En una aproximación inicial al concepto de estrés lo primero que llama la atención, es que estando una persona en un cierto equilibrio consigo mismo y su medio ambiente (homeostasis), aparece un estímulo que amenaza o desafía esta estabilidad, al que se le designa con el nombre de estresor.

Existen una infinidad de estresores, los que habitualmente son agrupados en estresores mayores, que son muchas veces situaciones vitales catastróficas, incontrolables e impredecibles (Ej. muerte de un ser querido, separación, enfermedad o accidente, despido, ruina económica, etc.) y estresores menores o contratiempos que surgen en el día a día (Ej. cumplir con expectativas de los demás, problemas del trabajo, preocupaciones acerca del peso, alza del costo de la vida, discusiones familiares, sentirse solo, muchas reuniones, tener poco tiempo para la familia, etc.), pero sin duda la realidad es continua, por lo que entre ambos extremos existe toda una gama de estresores intermedios (Ej. problemas de alimentación, vivienda, etc.). Además de acuerdo a la temporalidad, los estresores pueden ser clasificados en agudos (duración breve) y crónicos (duración prolongada).

Frente a la presencia de un estresor se produce una respuesta total y específica del organismo, cuya finalidad es que se logre alcanzar un nuevo equilibrio, una nueva homeostasis, que asegure en último término la continuidad del individuo. Es por ello que el estrés actúa como una presión de selección, imbricándose aquí con el concepto evolucionista de Charles Darwin.

La respuesta de estrés es muy compleja e incluye entre otros:

  1. Componentes emocionales (Ej. miedo, tristeza, etc.)
  2. Componentes cognitivos (E. estimación de peligrosidad, memorización de patrones y contexto, evaluación de probabilidad de nueva exposición, etc.)
  3. Componentes fisiológicos (Ej. taquicardia, elevación presión arterial, palidez, sudoración, alteración inmunidad, etc.)
  4. Componentes conductuales (Ej. atacar, huir, congelamiento, búsqueda de ayuda, etc.)
  5. Componentes comunicacionales (Ej. expresión facial y gestualidad que permite alertar a otros del peligro)

Si la respuesta de estrés es adecuada y adaptativa, la persona aprende, se desarrolla, mejora su autoestima y adquiere maestría, en caso contrario, es decir, si la respuesta no es suficientemente adaptativa o el estresor tiene características propias muy intensas, es posible que no se logre alcanzar un nuevo equilibrio, produciéndose de esta manera un daño para la integridad física, psicológica y social de la persona, y por ello sufrimiento y enfermedad.

Por lo tanto podríamos definir al estrés como el “estado que se genera cuando un estímulo amenaza la estabilidad biológica, psicológica y social de un individuo, produciéndose una respuesta adaptativa específica del organismo cuya finalidad última es asegurar la continuidad del mismo”.