Tricotiloamanía en los Niños y Adolescentes
sábado 12 de julio, 2014
Temas: Tricotilomanía

La tricotilomanía es un desorden caracterizado por un impulso irresistible de sacarse el cabello, que no tiene un fin cosmético, y que redunda en una pérdida de cabello significativa. 

La mayoría de las personas que presenta este trastorno empieza a sacarse el pelo durante la niñez, generalmente antes de los 17 años. Estudios en poblaciones en Estados Unidos muestran que en adultos 1.5% de los hombres y 3.5% de las mujeres presentan este problema a lo largo de su vida. En los adultos es más frecuente en mujeres, en cambio en los niños la frecuencia es igual en hombres y mujeres. 

Los sitios más frecuentes son: cuero cabelludo, pestañas, cejas, barba y área púbica. Puede partir por un lugar y luego sacarse el pelo de otro. Algunas personas, especialmente los niños, pueden sacarle el pelo a otras personas o a sus mascotas. No es raro que los niños jueguen con o se coman los pelos arrancados. Las personas con tricotilomanía a menudo presentan otras conductas auto lesivas como el comerse las uñas o escarbarse la piel. 

Tanto en niños como en adultos, puede ser transitorio, episódico o continuo. Cuando la patología se presenta en niños más pequeños puede tener un curso más benigno y auto limitado (lactantes y pre escolares) y algunos progresan a formas más crónicas. El sacarse el pelo en estos niños puede tener una función de alivio, similar a otras conductas como chuparse el dedo. 

Los niños y adolescentes con tricotilomanía a menudo se avergüenzan de su conducta y sus consecuencias y a veces hacen intensos esfuerzos por cubrir las aéreas sin pelo, como usar peinados elaborados, gorros, maquillaje, e incluso pintarse con distintos elementos. La vergüenza puede afectar de modo importante la autoestima, el funcionamiento social y también el académico. El impacto en las relaciones de pares puede ser traumático con consecuencias a largo plazo, especialmente cuando son molestados por el defecto. 

La Tricotilomanía se considera actualmente un trastorno del control de los impulsos, donde el tirar el pelo alivia al tensión. 

Entre las complicaciones de este trastorno, tanto el comer como chupar el pelo se presentan como parte del ritual de sacado del pelo, llegando a veces (raro) a desarrollar un tricobezoar o bola de pelo en el sistema digestivo, que produce dolor y distensión abdominal, con pérdida de peso y deposiciones con pelos, que puede llegar a requerir tratamiento quirúrgico en casos graves. 

Para la mayor parte de niños y adolescentes, la terapia conductual es el tratamiento de elección en primera instancia. Se utilizan también medicamentos cuando el cuadro lo requiere, especialmente si hay comorbilidad asociada (ansiedad o depresión lo más frecuente).