Depresión y Fiestas de Fin de Año
sábado 30 de diciembre, 2017
Temas: Depresión

Las fiestas de fin de año son un mar de emociones. Para muchos es un periodo de compartir en familia, comer juntos, de jornadas largas y alegres, en donde el espíritu navideño como fenómeno cultural, contagia a todos e ilusiona en especial a los más chicos, y a los adultos nos transporta a las añoranzas de esa inocente niñez. Pero también es un periodo en que hay bastante estrés por las compras, los gastos, la organización de las actividades, los compromisos y el tratar de estar a la altura de las expectativas.

 

Sin embargo, para muchos estás fiestas de fin de año son un periodo de tristeza y de echar de menos a los que ya no están con nosotros, a esa pareja, madre, padre, hermano, hijo o amigo que ha partido prematuramente. Estos sentimientos pueden ser acrecentados por las redes sociales, en que mucha gente aparece en fotos festivas, rebosantes de alegrías y colores, dando la impresión que los otros son las personas más felices del mundo, y nosotros tal vez no tenemos la misma suerte. Pero la vida es mucho más compleja que una foto, se parece mucho más al tiempo, a veces hay días soleados fantásticos, y otras veces temporales aterradores. Así que no hay que confundir el clima de un día con el tiempo en sentido amplio. Para aquellos que pasan días más nublados, la brisa de la vida les traerá pronto un aire fresco y días más luminosos.

 

Si, usted está pasando por un periodo más triste, trate de pensar que la vida tiene ciclos, y al igual que el fin de año cierra un ciclo, también abre uno nuevo lleno de oportunidades o caminos más alegres. Como dice un viejo proverbio “Nunca la noche es más oscura que antes del amanecer”. Trate de ver o tomar contacto con aquellas personas que quiere y han sido importante en su vida, ojalá en persona, duerma lo suficiente, cuide su dieta y beba con moderación. Si ese estado de ánimo negativo es persistente y profundo, y se encuentra desesperanzado busque ayuda en todos los planos, espiritual, en los amigos y la familia, y por cierto psicológica y médica. No tiene sentido sufrir en soledad, ya que la vida es un regalo misterioso y maravilloso…