Cuando mamá no duerme bien, los niños tampoco
Por: Psiquiatria.cl _
sábado 23 de septiembre, 2017
Temas: Sueño , Noticias y Reportajes

(HealthDay News) -- Si mamá es insomne, es probable que sus hijos también duerman mal.

Una nueva investigación encuentra que los niños cuyas madres tienen problemas para dormir se quedan dormidos más tarde, no permanecen dormidos tanto tiempo, y pasan menos tiempo en la fase profunda del sueño.

"Estos hallazgos son importantes porque el sueño en la niñez es esencial para el bienestar y el desarrollo", apuntó la líder del estudio, Sakari Lemola, profesora asistente de psicología en la Universidad de Warwick, en Inglaterra.

Dormir mal puede cobrarse en precio en la salud mental y física de los niños, y provocar problemas con la memoria, el aprendizaje y el rendimiento escolar en general, dijeron los investigadores.

En el estudio, el equipo de Lemola usó una electroencefalografía (EEG) en casa para evaluar la calidad del sueño de casi 200 niños de 7 a 12 años de edad, y la del sueño de sus padres.

Esa prueba registra la actividad eléctrica en el cerebro, lo que permite a los investigadores precisar las varias etapas del sueño. Los padres también reportaron sobre su propio sueño y el de sus hijos.

El estudio encontró una asociación entre el insomnio de la mamá y que sus hijos durmieran mal. En esos casos, los padres reportaron que los niños tenían problemas para ir a la cama y que no dormían lo suficiente.

Los investigadores no hallaron un vínculo de ese tipo entre los papás y sus hijos. Teorizan que los niños quizá reciban más influencia de la madre porque por lo general pasan más tiempo juntos.

"Los hallazgos muestran que el sueño de los niños se deben considerar en el contexto familiar", planteó Lemola en un comunicado de prensa de la universidad. "En particular, el sueño de la madre parece ser importante respecto a qué tan bien duermen los niños en edad escolar".

Cuando se trata de los hábitos de sueño, los niños aprenden de sus padres, explicaron los investigadores. También comparten el ADN de los padres, y quizá tengan una tendencia similar respecto a dormir mal, anotaron.

Los problemas o los pleitos familiares también podrían hacer que los padres y los niños no duerman bien, advirtieron los autores. Añadieron que los padres que sufren de insomnio quizá no noten ni intervengan de forma efectiva si su hijo no duerme lo suficiente.

En la adultez, el 30 por ciento de las personas tienen problemas para dormir.

El estudio aparece en la edición de octubre de la revista Sleep Medicine.